El Jockey Club
Ha sido descripta como una joya de la
arquitectura, y ciertamente no podría
esperarse menos de un diseño de Alister Mackenzie, uno de los tres mejores arquitectos de
canchas en la historia del golf. En palabras de Carlos Bracht, campeón nacional en 1957,
Mackenzie le dio el mismo espíritu a todas sus canchas, poniendo la dificultad no
en la distancia sino en la sutileza que muchos jugadores recién descubren después de
jugarla varias veces. Es una cancha fácil para los malos jugadores y complicada para los
buenos, de manera que todos pueden divertirse.

Jockey Club en los años´70 |
El Jockey Club fue fundado el 15 de abril de 1882
por iniciativa de Carlos Pellegrini, su primer presidente y principal impulsor. La sede estaba ubicada en la calle Florida y en
principio su finalidad era puramente social; los socios contaban con lujosos salones,
vasta sala de armas, suntuosos comedores, espléndida biblioteca, y acogedor departamento
de baños. En 1926, se compró a don José Balcarse un extenso predio de cuarenta manzanas
en San Isidro -317 hectáreas-, conocido como La vieja chacra de Pueyrredon,
en el partido de San Isidro. En esos terrenos se llevaron a cabo importantes tareas de
desmonte y nivelación, al mismo tiempo que se
abrían y pavimentaban calles y avenidas internas y
circundantes. Entretanto se llamaba a concurso para la construcción de pistas de
entrenamiento, un complejo deportivo y el hipódromo (actual hipódromo de San Isidro).
Más tarde se construyeron varias caballerizas, siete canchas de polo, un natatorio,
canchas de fútbol, tenis y golf.
La cancha Colorada del Jockey, y en menor medida la
Azul, ambas de 18 hoyos, atesoran un rico historial como sede de trascendentes eventos
deportivos, desde su inauguración como sede del Abierto en 1931. Grandes estrellas del
golf internacional -Arnold Palmer, Sam Snead, Gary Player, Peter Thomson, Severiano
Ballesteros, Mark OMeara, Tom Watson-, han jugado allí y elogiado su diseño.
Alister
Mackenzie la dibujó sobre el papel, pero correspondió a Alex Nicholson -primer
presidente de la AAG-, su construcción, quien tuvo la colaboración del ingeniero Luther
Koontz, arquitecto de numerosas canchas en la Argentina. Koontz realizó el proyecto y
bajo su dirección se instaló el sistema de riego y de drenaje.
A Mackenzie se le presentó un terreno llano, pero que
el modificó dándole contornos de cambiantes alternativas, al disponer sobre los fairways
de pequeñas lomadas que complican el juego en gran medida. Muy bien forestada, con
árboles de variadas especies, sobre todo, pinos, tiene, sin embargo, un trazado abierto
que en algunos casos permite jugar el hoyo por otro fairway.
Mi propósito es construir un campo de golf
agradable -dijo a su llegada a la Argentina-, donde se pueda practicar el deporte rodeado
de un panorama lo mas natural y pintoresco posible. Considero que la cancha de golf es un
lugar de esparcimiento y diversión, por lo que procuraré evitar la inútil incomodidad
que da el pasto alto. Los búnkers deben ubicarse estratégicamente y no para penalizar al
jugador que ha desviado un tiro.
Mackenzie había dirigido los trabajos de construcción
de 16 canchas en Australia y de más de 360 canchas en Gran Bretaña y Estados Unidos; era
consultor de los clubes de Saint Andrews, Prestwick, y del Royal St. George, y entre sus
actividades futuras, en aquel 1928, estaba la de trabajar con Bobby Jones en la
reproducción de los mejores 18 hoyos del mundo que formarían luego el Augusta
National. Mackenzie le dio a las canchas del Jockey Club características
particulares:
1) Greens enormes, protegidos por soberbios bunkers
laterales.
2) Construyó un sistema de riego con una gran cantidad
de ramales que salían de la cañería maestra y atravesaban el campo en la línea de
juego, llevando válvulas cada 28 metros.
3) Instaló un sistema de drenaje constituido por
caños porosos que se encuentran bajo tierra recubiertos
de ripio en las partes del terreno en que se junta mayor cantidad de agua. Con este
sistema, los greens quedan en condiciones adecuadas para el juego, aún después de una
fuerte lluvia.
4) Rodeó a la cancha de grandes pinos para
embellecerla.
Y reprodujo detalles característicos de otras canchas.
El hoyo 12 de la Colorada, recuerda al Edén Hole de Saint Andrews; el 15, se
parece al 16 de la misma cancha, y el 17, al hoyo Redam de North Berwick, en
Escocia. Cuando Mackenzie realizó el plano de las dos canchas, las marcó con fibra azul
y colorada para diferenciarlas (de allí surgió el nombre de las canchas), y junto al
Capitán supervisó la construcción de los primeros 18 hoyos, que fueron inaugurados el
22 de enero de 1928. Uno de los primeros torneos que se jugaron en el Jockey, fue en marzo
de ese mismo año, por la copa donada por Miguel Saénz. El ganador fue Ricardo Crawley,
con 158 golpes, uno menos que Aníbal Vigil y el propio Miguel Saénz.
En lo que hace a superficie, ambas canchas tienen
dimensiones parecidas, ya que la cancha Colorada abarca 164.573 metros cuadrados, en tanto
que a la cancha Azul le corresponden 155.470. De las dos, la Colorada alcanzó renombre
mundial como sede de la Copa del Mundo en 1962 y 1970, y de la mano de Roberto De Vicenzo,
quien logró dos triunfos inolvidables en el Trofeo Individual. Dice De Vicenzo: No
podría decir que la cancha Colorada del Jockey Club es una de las mejores que conocí,
pero admito que jugar allí significa un gran desafío para cualquiera. Don Roberto
es autor del score más bajo logrado en el Jockey: 269 golpes, 19 bajo el par, en 1970
cuando ganó por segunda vez el Trofeo Individual de la Copa del Mundo.
El récord para 18 hoyos de la Colorada está en poder
de Fidel De Luca con 63 golpes. Lloyd Mangrum también hizo 63 en el Abierto de 1946, pero
en la cancha Azul.
Será el 18º Campeonato Abierto de la República que
se juega en la cancha Colorada del Jockey Club. Las ediciones anteriores fueron:
1931 |
José Jurado |
289 |
1935 |
John Innes Cruickshank |
295 |
1946 |
Lloyd Mangrum (USA) |
271 |
1953 |
Mario González |
280 |
1954 |
Fidel De Luca |
281 |
1955 |
Enrique Bertolino |
273 |
1976 |
Florentino Molina |
274 |
1978 |
Adán Sowa |
283 |
1980 |
Gary Hallberg (USA) |
280 |
1981 |
Vicente Fernández |
274 |
1993 |
Mark Calcavecchia (USA) |
270 |
1995 |
Mark Calcavecchia
(USA) |
279 |
1997 |
Jim Furyk (USA)
|
275 |
1998 |
Raúl Fretes (Par)
2000 Vicente Fernández |
271 |
Nota: En 1946, por única vez se usaron las dos canchas -Azul y Colorada-
para jugar el Abierto. El estadounidense Lloyd Mangrum marcó con 63 golpes el récord
para 18 hoyos en la cancha Azul.
Otros campeonatos importantes en el Jockey Club:
1962 - Copa del Mundo, ganada por Estados Unidos con
Arnold Palmer y Sam Snead.
1970 - Copa del Mundo, ganada por Australia con Bruce
Devlin y David Graham. En ambas, Roberto De Vicenzo conquistó el Trofeo Individual, y la
Argentina ocupó el segundo puesto. Los compañeros de Roberto fueron Fidel De Luca y
Vicente Fernández respectivamente.
1984 - Campeonato Sudamericano Copa Los Andes. Ganó el
equipo de Argentina en Caballeros y el de Brasil en Damas.
1987 - Primer Campeonato Sudamericano de Profesionales
de Golf, ganó Vicente Fernández, y Argentina - Eduardo Romero y Armando Saavedra- obtuvo
el título por equipos.
1995 - 100º Campeonato Argentino de Aficionados. Ganó
Lester Peterson, de Australia, venciendo al argentino Julio Madero, 3 y 1.
DESCRIPCIÓN DE LA CANCHA
HOYO POR HOYO
Hoyo 1, par 4 de 431 yardas: La amplitud del fairway
permite a los pegadores largos soltar toda su potencia con el drive; sin embargo, presenta
un peligroso cross bunker sobre la izquierda y una línea de árboles sobre la derecha.
Después según el viento se puede utilizar un hierro 4 o 6. El green está inclinado
hacia la derecha, y de errarlo, el tiro de recuperación se complica dada la velocidad del
green.
Hoyo 2, par 4 de 355 yardas: Es corto, pero debe
pegarse con mucha dirección para evitar dos cross-bunkers. Desde el medio del fairway,
queda un tiro franco al green desde unas 70 u 80 yardas.
Hoyo 3, par 3 de 148 yardas: Presenta los
inconvenientes propios de un par 3. Tiene fuera de límites a la izquierda. El green es
angosto, con un bunker a la izquierda, que normalmente protege a la bandera.
Hoyo 4, par 4 de 469 yardas: Existe un fuera de
límites a la izquierda, con líneas de pinos muy tupidos y cross- bunkers y árboles a la derecha que demandan un drive
recto. El green presenta el obstáculo de un bunker a la izquierda, y su plataforma tiene
una tenue caída hacia la derecha.
Hoyo 5: Aparentemente fácil este par 4 de 355 yardas
tiene fuera de límites a la izquierda, y un cross-bunker que corre en forma longitudinal
al drive obliga a buscar el centro del fairway. El segundo tiro se dificulta por el
engañoso green que tiene otro fuera de límites atrás.
Hoyo 6: Par 4 de 366 yardas con cross-bunker a la
izquierda y árboles a la altura del drive a la derecha. El green en pronunciada subida y
meseta atrás está protegido por un profundo bunker a la derecha y otro a la
izquierda.
Hoyo 7: Difícil par 4 de 436 yardas con cross bunker a
la izquierda y árboles a la derecha. El green es profundo y lo defiende un gran bunker
sobre la izquierda, y una loma metida dentro del mismo green a la derecha.
Hoyo 8: Gran par 3 de 208 yardas. El green escalonado
doble de adelante hacia atrás y en subida demanda un hierro largo de gran precisión, ya
que en ambos lados tiene grandes bunkers.
Hoyo 9, par 4 de 460 yardas: El fairway es muy ancho,
pero se recomienda ubicar el drive a la derecha, porque desde allí se tiene una mejor
entrada al green. Para el segundo tiro se requiere un hierro largo, y no es un tiro
sencillo porque el green es muy veloz, con caída a la derecha.
Hoyo 10, par 5 de 470 yardas: Uno de los hoyos más
imaginativos de Alister Mackenzie. Es un par 5 corto, pero nadie se atrevería a
convertirlo en par 4. Se puede llegar en dos golpes, pero se necesita de dos tiros
perfectos. El green es muy duro, y cuesta detener la pelota, tanto que con frecuencia, los
jugadores envían el segundo tiro al bunker, para intentar el birdie con approach y putt.
Hoyo 11, par 4 de 455 yardas. Es un dog-leg hacia la
izquierda, con un green ubicado al mismo nivel que el fairway, que dificulta evaluar el
segundo tiro. Un hierro largo al corazón del amplio green hará más fácil lograr el par
con dos putts.
Hoyo 12, par 3 de 181 yardas. Los mayores problemas son
los tres bunkers que rodean el green. La plataforma de este green es muy particular,
porque parece un plato al revés. Si uno está indeciso con el palo a utilizar -dice
Armando Saavedra-, es preferible quedarse corto, porque si uno se pasa, es poco probable,
por no decir imposible, sacar el par.
Hoyo 13, par 4 de 444 yardas. El problema no es el
drive, sino el segundo tiro, como consecuencia de que el green es bastante largo, muy
angosto, y en el centro hay una plataforma, que constituye un serio obstáculo para
aquellos que se quedan cortos, pues se hace muy complicado hacer dos putts.
Hoyo 14, par 4 de 411 yardas: Aunque relativamente
derecho, el formato del green lo convierte en un dog-leg a la izquierda. El segundo tiro
al green exige un máximo de concentración, porque existe un grupo de eucaliptos en el
fondo y de pasarse, las perspectivas de approach y putt no son tantas.
Hoyo 15, par 5 de 536 yardas: Tiene una salida como
embudo, con fuera de límites a la izquierda, hay que poner la pelota a la derecha del
fairway. Se puede llegar al green con el segundo golpe, pero el green escalonado hacia
atrás siempre dificulta el birdie.
Hoyo 16, par 4 de
437 yardas: El fairway tiene un cross-bunker que no crea inconvenientes al drive.
Sobresale por el formato de su green, rodeado de altas lomas, y muy largo y profundo.
Siempre engaña el segundo tiro, pero es el mejor para ver jugar el putt desde sus lomas.
Hoyo 17: un gran par 3, de 170 yardas con el green
colocado en 45º grados en relación al tee, dos grandes bunkers en el lado izquierdo y
una loma a la derecha penalizan los tiros desviados.
Hoyo 18, par 4 de 354 yardas: Este gran par 4 corto,
presenta complicaciones debido los montes que se encuentran tanto a la izquierda como a la
derecha del fairway. El segundo tiro resulta muy complicado porque el green es totalmente
convexo, con una gran depresión en la entrada del mismo y
una pequeña loma que protege aun más la colocación de la bandera.
TARJETA DE LA CANCHA:
Hoyo |
Yardas |
Par |
1 |
431 |
4 |
2 |
355 |
4 |
3 |
148 |
3 |
4 |
469 |
4 |
5 |
355 |
4 |
6 |
366 |
4 |
7 |
436 |
4 |
8 |
208 |
3 |
9 |
460 |
4 |
ida |
3.228 |
34 |
10 |
470 |
5 |
11 |
455 |
4 |
12 |
181 |
3 |
13 |
444 |
4 |
14 |
411 |
4 |
15 |
536 |
5 |
16 |
437 |
4 |
17 |
170 |
3 |
18 |
354 |
4 |
vta |
3.458 |
36 |
total |
6.686 |
70 |
|